martes, 16 de agosto de 2011

LAS FIESTAS.

Hoy terminan las fiestas de Siles. El día 16 siempre ha sido para mi un poco agridulce, por aquello de que se acaba el oasis festivo, y retorna la realidad con toda su crudeza. Voy a hacer un repaso de lo que he vivido estos días para que no se me olvide. Y para compartirlo con vosotros, estimados seguidores del Escodijo.
En primer lugar el Puntal Rock. Tengo que decir que aunque llegué muy cansado y siempre me cuesta encontrarme el pueblo lleno de gente lo pase muy bien. Creo que es positivo que este evento se continúe celebrando, más aún en tiempos de crisis. Es de agradecer la dedicación de los grupos, que actúan por amor al arte y que en algunos casos muestran un nivel excelente. El equipo de sonido era horrendo, pero lo compensó con creces el entusiasmo de los participantes.
En la exposición de pintura observé que en algunos casos no viene el nombre del autor, mientras en otros si, y con precio y todo.
En la primera verbena lo pasé muy bien, no preste atención a la música hasta que a eso de las seis y media o las siete tocaron la canción de la rotonda. Que será recordada mucho tiempo. Me pareció que a esas horas no pegaba. Pero no hice caso.
No he ido a ningún encierro. Cada vez me aburren más. Y aunque respeto su existencia, creo que deberíamos ir pensando en crear otros espectáculos alternativos. Le veo poco futuro a la vaquilla.
La segunda verbena ha sido la comidilla del pueblo durante estos días. El orondo cantante repitió con "La rotonda", y el público le abucheó. El buen hombre se puso chulo y le enseñó el pandero a todo el pueblo. _Creo que nos estamos ablandando. En otros tiempos lo hubiéramos manteado, o untado con brea y plumas, o arrojado al río. Pero no pasó nada. En realidad es buena señal. Somos mas civilizados, y el que quedó como un palurdo fue el .
La fiesta del agua tampoco me gusta. me resusta un espectáculo un poco primitivo y brutal. Una masa de gente en su mayoría ebria. aconsando a un animal emborrachado a la fuerza. Gritando, empujando, sudando, y al final el sacrificio ritual... es digno de estudio. No quiero ni pensar que sucedería si el pueblo quedara aislado durante mucho tiempo...
La tercera verbena mejor, pero con menos gente, ya no todos tienen fiesta...
Hoy he comido carne de la vaca. Y para recuperarme me voy a dar un baño en La Peña del Olivar, que para mi es de lo mejor de las vacaciones. Agua gélida que todo lo cura. Por cierto me gustaría saber quienes son los cerdos que dejan todo lleno de basura... Las orillas de la charca dan un poco de asco. Les ruego desde aquí, a los que dejan latas, bolsas y demás basura en el suelo, que utilicen los contenedores. O en su defecto que introduzcan la basura por el extremo inferior de su aparato digestivo.
Nada mas un saludo a todos y que disfrutéis de lo que queda.

4 comentarios:

Maria dijo...

Gracias luis por tu cronica....desde el otro lado del charco, se agracede tener noticias y saber que todo transcurre como siempre. Un saludo

carrascal dijo...

Gracias Maria. No hace falta que diga que también hemos pasado algún que otro rato en los bares, en las hamburguesas, los churros, e incluso bajé un día al botellón (horrenda experiencia). Esta noche los fuegos y fin de fiesta. Ahora quiero ruta del Borosa, que llevo dos años detrás de ella... Un abrazo.

Anónimo dijo...

LOS FUEGOS??

Nicanor dijo...

Coincido en lo de la fiesta del agua: me encantaría si no hubiera vaca, sólo agua. Pero los encierros para mí son sagrados, aunque casi me sobra la plaza de toros porque lo que me gusta es el encierro en sí, carrera y la espera con todos sus rituales.