Este es el primer microrrelato que me han publicado en un libro de verdad, de papel y todo. Lo seleccionaron en un certamen de microrrelatos de ciencia-ficción. Espero que lo disfrutéis.
ALIVIO INMEDIATO.
El avance de la nanotecnología fue crucial para la supervivencia de la raza humana. Las nuevas pastillas estaban compuestas por millones de nanobots, que actuaban eficazmente en cualquier parte del cuerpo, con solo desearlo, y proporcionaban un alivio inmediato al paciente.
Pronto su uso se universalizo, ante la menor incomodidad, el usuario solo debía desear que esta desapareciera, y así ocurría en pocos segundos. La gente comenzó a utilizarlas para sentirse feliz, enamorado, alegre, e incluso tener un orgasmo constante. Así llego una edad dorada de paz y armonía.
Cuando nuestras tropas llegaron a la tierra, nadie se les enfrento, únicamente encontramos millones de humanos babeantes, con una estúpida sonrisa dibujada en el rostro. Fue una paseo militar, los eliminamos a todos y tomamos posesión del planeta.
Verdaderamente, la nanotecnología fue crucial para la supervivencia de la raza humana.
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lunes, 3 de octubre de 2011
lunes, 16 de mayo de 2011
¡¡¡¡PREMIO, PREMIO!!!!
Acabo de saber que una poesía titulada "EL VIVIDOR" que mandé hace unos meses a un certamen ha resultado ganadora. El certamen se llama CARDIOPOEMAS y lo promueve el CSIC. La poesía es una cosa ligerita fruto de un rato de aburrimiento, pero como me hace ilusión lo pongo, aquí va, como digo se titula:
EL VIVIDOR
Tras comerme un buen asado,
con mucha grasa y aceite,
me fume medio paquete,
y el coñac, ya fue un deleite.
Luego me senté tranquilo,
para ver un buen partido
una bolsa de patatas,
de cervezas doce latas,
y pronto quede dormido.
La grasa de mis arterias ,
parecía una cosa seria
pero yo siempre decía:
¡Aquí que no haya miseria!
Un día note un dolorcillo
en el brazo y en el pecho,
y por no tomarlo en serio
ahora habito el cementerio.
EL VIVIDOR
Tras comerme un buen asado,
con mucha grasa y aceite,
me fume medio paquete,
y el coñac, ya fue un deleite.
Luego me senté tranquilo,
para ver un buen partido
una bolsa de patatas,
de cervezas doce latas,
y pronto quede dormido.
La grasa de mis arterias ,
parecía una cosa seria
pero yo siempre decía:
¡Aquí que no haya miseria!
Un día note un dolorcillo
en el brazo y en el pecho,
y por no tomarlo en serio
ahora habito el cementerio.
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